Filomusica

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En lo natural parece hallarse la clave de la música humana, desde su primitivo significado territorial y sexual hasta el de refinamiento emocional y espiritual.

Con oídos atentos podemos percatarnos de que el sonido armónico forma parte del mundo que nos ha tocado vivir. El gorjeo de los pájaros, el zumbar de las abejas, el rumor del mar, el altivo canto de las cascadas o el quejido del viento, están integrados en los ecos de nuestro entorno natural y su efecto es evidente. El estado anímico cambia fácilmente por el influjo de los naturales estímulos sonoros, de modo que uno sosiega si vienen acariciadores o se tensa cuando anuncian peligro o amenaza, como sucede con el estruendo espeluznante del huracán o el estallido poderoso de la tormenta. En una primera experiencia nos cogerán por sorpresa pero en un futuro identificaremos su contenido, de modo que el cuerpo no sufrirá los mismos sobresaltos. Sin embargo, siempre permanece en los espíritus sensibles la capacidad de asombro frente a los inextinguibles compases de la asombrosa orquesta que la Naturaleza nos brinda.

LOS ARPEGIOS DEL MAR

Sin duda el medio natural más loado por los músicos –como los poetas– es el mar, la benefactora y temible belleza, fuente de vida y seno de muerte. El mar o la mar, que se ama y que se teme por esa inmanente dualidad subyugante; dios y diosa que alimenta los cuerpos y los espíritus que maman de sus ubres plateadas, sin dejar por ello de engullirlos. Inconmensurable matriz y gigantesco féretro de música inequívoca.

EL CANTO DE LOS PÁJAROS

Del mismo modo que afirmamos que el ambiente marino domina el espacio de la Naturaleza en la música, podemos asegurar que los animales más imitados son los pájaros, especialmente porque poseen una cualidad de la que otros seres vivos carecen. Una cualidad digna de admiración… y de emulación. Así que, asombrado con las florituras de cantores como el ruiseñor o el jilguero, el hombre primitivo intentaría en los albores de la imitación sonora reproducir sus trinos de territorialidad o de cortejo. ¿Acaso cuesta imaginar a individuos de nuestra especie, de fino oído, maravillados con los gorjeos de las aves cantoras referidas, o con los del mirlo, del reyezuelo, del pinzón o del verdecillo, pretendiendo por primera vez hacer lo mismo con sus labios o mediante primitivas flautas?

ACORDES DE LOS BOSQUES Y DE LOS GRANDES ESPACIOS

La solemnidad de los espacios abiertos y de las umbrías vegetales se respira en la música de algunos maestros, con diferenciación de ecos y rumores. Hay un ritmo propio en las entrañas de los nórdicos bosques bretemosos y otro diferente en las refulgentes selvas tropicales. Revelan las montañas blancas su genuina voz y otra distinta, que no menor, las llanuras infinitas. Y cada particular visión de esos paisajes sonoros recrea el entorno natural que la ha imbuido de su peculiar fragancia.

LAS MELODÍAS FLUVIALES

Los ríos también son elementos de la geografía física que han dado pie a la creación de espléndidas páginas musicales; la savia que nutre la tierra y que no detiene su curso hasta fundirse con la marina inmensidad, favoreciendo la vida vegetal y animal y, en consecuencia, el asentamiento humano en sus orillas, es algo que los compositores no podían ignorar. Se escuchan voces solistas y cánticos corales alternando en el curso de la armoniosa y, en ocasiones, disonante corriente. Sin detenerse, suenan, indómitos y mansamente, hasta ser abrazados por el mar, otro gran ejecutante. En un estuario sinfónico o en un delta concertante, los ríos afinan del mismo modo, fundidos en lúbrica coda terminal.

LA MÚSICA Y LOS CICLOS

Las distintas épocas del año terrestre, con sus referentes de eclosión de vida, sol dominador, doradas hojas caídas y frío blanco, también se intentaron atrapar en las partituras. O al menos los momentos que despertaron una determinada emoción, expuestos al ardor astral o bajo la lluvia, a plena luz o en el misterio de la noche. Supone una forma más difusa de representar la Naturaleza y, sin embargo, más amplia, no limitada a espacios concretos o acotamientos geográficos.

“La utilización de todas estas opciones no persiguen otro motivo que hacer gratos y armónicos los sonidos emitidos y lograr que el hombre tenga a mano la herramienta de excepción que lo conduzca al logro de su serenidad, tranquilidad, relajación y paz interior; en otras palabras, sanar su alma”.

piedras energeticas

7 comentarios en “Filomusica

      1. Lupita solo sígueme por e-mail, así recibirás los posts que publique en esta pagina. Bienvenida al grupo que tenemos sed de alcanzar la paz interior. ¡Un abrazo!

    1. Lupita agradecida por tu comentario. Visitame cuando y cuantas veces desees hacerlo. Lo importante es que hallaste un lugar donde te sientes a gusto, en sintonia con los temas que se tratan. ¡Un abrazo!

  1. Amé encontrar este blog de pura “casualidad”… puse la palabra SERENIDAD en el buscador y ahí estaba un dibujito bello de un lago y una joven en una canoa… y de ahí fui llegando… cuánto amor y esmero hay en cada explicación! Cada tema abordado de vital importancia examinado en profundidad. Gratitudes infinitas! leerlo ha refrescado en mi esa sensación grata y mucho tiempo olvidada de dejar que la serenidad habite en mi. Espero volver a encontrarlos y leerlos!

    1. Gracias Cecilia por tus conceptos y ciertamente me esmero en elegir los tópicos o temas, porque a través de esta pagina, también me reencuentro con la esencia de lo que somos…gente de paz interior y serenidad… Saber que a otros les ayuda lo publicado me hace feliz…¡Bendiciones para ti!

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