Tu propia experiencia…

Hay una muy sencilla y hermosa experiencia dentro de ti y es la experiencia de ti.

(Prem Rawat-Maharaji).

piedras energeticas

Anuncios

Crear el camino andando…

Una cosa: tienes que andar y crear el camino andando; no encontrarás un camino ya hecho. No es barato alcanzar a la mayor realización de la verdad. Tendrás que crear el camino andando tu solo; el camino no esta ya hecho esperándote. Es justo como el cielo: los pájaros vuelan pero no dejan huellas. No los puedes seguir; no hay huellas detrás.

(Osho).

piedras energeticas

Pensamiento del Dia: 1 de Mayo

La cuestión es: cuando te hace daño lo que alguien te ha dicho, ¿por qué te afecta? ¿Por qué te enfadas tanto? ¿Qué intentas defender? ¿Qué imagen de ti se siente amenazada? ¿Qué pensamientos y sentimientos indeseados aparecen en ese momento en el espacio que eres? Fíjate en lo rápido que aparece el imperioso impulso de no sentir esas olas…, acompañado del imperioso impulso de defenderte o atacar.
¿Es posible, en medio de ese acaloramiento, en vez de apresurarme a defender una imagen de mí que siento amenazada, encontrar un lugar donde haya una aceptación profunda de todo lo que aparece justo ahora? ¿Puedo simplemente considerar este momento como una gigantesca imitación a una aceptación profunda?
Sentir que no me amas, la posibilidad de que tengas razón y lo que eso dice de mí, el miedo a que me rechaces, incluso el miedo a que este sea el final de la relación y a que te vayas…, ¿puede todo esto simplemente estar aquí, en este momento? La tensión del pecho, sentir que, metafóricamente, acabas de recibir un golpe en el estómago, la sensación de opresión en la garganta, el sentimiento de que todo tu mundo se está derrumbando…, ¿puedes permitir, permitir profundamente, que todas estas olas de experiencia existan de modo manifiesto en este momento? Olvídate de permitirlo mañana; olvídate de si eras o no capaz de permitirlo ayer. ¿Puedes permitir que existan ahora? Ahora es lo único que importa.
Incluso aunque me hayas dicho algo auténticamente provocador, incluso aunque me sienta profundamente dolido, insultado, rechazado, no querido, ¿puedo descubrir la más profunda aceptación en medio de todos estos sentimientos? ¿Puedo simplemente permitirme sentir la ofensa y el dolor, sentir la tristeza y la rabia, sentir que no me amas, sentirme indefenso e impotente en tu presencia y no hacer nada al respecto, solo por un momento? ¿Puedo permitir que el dolor de la ofensa esté plenamente en mí, solo por un momento? ¿Puedo encontrar el lugar donde el dolor de la ofensa ya está aceptado?

(Jeff Foster de su Libro La mas profunda Aceptación).

piedras energeticas

Pensamiento del Dia: 15 de Abril

Sin relato, no tienes forma de saber lo que estás experimentando. Sin ningún relato, sin nombrar las olas, la vida es simplemente energía en bruto, energía pura, en movimiento. Es el océano —sin nombre, y misterioso—. Intentamos calificar esa energía; la juzgamos, tratamos de escapar de ella, la convertimos en el negativo de un opuesto positivo, y luego buscamos lo positivo.
Y sin embargo, por debajo de todo esto, ni siquiera sabemos en realidad de qué huimos. Llamamos a una ola «miedo», «ira», «tristeza», «aburrimiento», «pesar», «alegría» o «dolor» porque estos son los nombres y conceptos que hemos aprendido —solo por eso—, y luego o intentamos escapar de estas olas o nos aferramos a ellas. Pero quítales todos esos rótulos que les has puesto y, en realidad, ¿de qué intentas escapar, o a qué te aferras? ¿Lo sabes? ¿Qué sucede cuando nos desprendemos de todos los rótulos, de todas las descripciones que hemos aprendido, y afrontamos la energía en bruto de la vida tal como es en este momento, sin intentar cambiarla, eludirla ni aferramos a ella?
¿Qué ocurre cuando nos desprendemos de todas las descripciones de lo que es o no es este momento y sentimos profundamente las sensaciones presentes? Aquí es donde empieza la verdadera aventura de la vida. Cuando trasciendes el relato de lo que sientes en cualquier momento, acabas viendo que en realidad nunca has sabido realmente de qué escapabas. Y te encuentras con la energía en bruto de la vida. Estás desnudo ante la vida…, y esta es la verdadera sanación. Es el derrumbe de todas las ideas sobre cómo debería ser este momento.

Es al calificar las olas cuando la guerra comienza. En el momento en que calificamos una ola de experiencia, la convertimos en lo opuesto de otra ola, pese a que, en realidad, las olas no tengan opuesto. En cada calificativo, hay un juicio implícito. Al crear los opuestos de belleza y fealdad y luego buscar la belleza, entramos en guerra con
aquello a lo que llamamos feo. Al intentar ser atractivos, al intentar sentimos atractivos, al intentar no sentirnos feos, acabamos entrando en guerra con esta experiencia presente y tratando de conseguir su opuesto —¡aunque en realidad no tiene opuesto!—. No es de extrañar que suframos. Pensamos: «Este sentimiento de fealdad pone en peligro mi completitud. Si consigo librarme de él, si puedo pasar de lo feo a lo bello, estaré completo».
Y el juego ya está en marcha.

(Jeff Foster de su Libro La mas profunda Aceptación).

piedras energeticas

Pensamiento del Dia: 6 de Abril

Este fue el descubrimiento verdaderamente impactante: que la sanación —en otras palabras, la integridad, la completud, el hogar que de verdad buscamos— está en realidad justo aquí, en las heridas, en medio del dolor, justo en el fondo de cada experiencia de la que tratamos de escapar. Sanamos en medio de todo aquello de lo que huimos. No es que sanemos del dolor; sanamos, estamos ya sanados, en nuestro dolor.
Podríamos ir todavía más lejos y decir que de hecho el dolor nos sana. Visto como lo que es, el dolor redirige nuestra atención al aquí y ahora, y al espacio plenamente abierto que abarca toda experiencia que viene y va. Trae nuestra atención de vuelta al hecho de que nadie está sumido en el dolor, sino que simplemente hay dolor que aparece aquí, en el espacio que soy. Así que el dolor te sana de la idea de que eres una víctima del dolor. Te sana de la ilusión de que puedes controlar las cosas. Te trae de vuelta a este momento, a tu verdadero hogar. Dice: «Se me permite estar aquí, pienses lo que pienses.
Mira, ya se me ha permitido entrar en lo que eres. Ya estoy presente. No has sido capaz de impedirme entrar. Pero no hay nada que temer. Estoy hecho solo de ti. No puedo destruir a quien de verdad eres».
Así es, de un modo que nunca comprenderemos, el dolor te sana del dolor. La sanación forma parte intrínseca de todo aquello de lo que intentamos escapar. La tristeza te sana de la tristeza. El miedo te sana del miedo. La ira te sana de la ira. En el fondo del miedo más intenso, no hay «nadie» que esté sumido en el miedo. No hay nadie que esté separado del miedo. Nadie que esté asustado. En el centro de la crucifixión, en el centro del dolor físico más atroz, hay sanación. Quizá, al final, todas las religiones y enseñanzas espirituales apunten a esta verdad.
La profunda aceptación de la que hablo revoluciona la actitud que tenemos frente al dolor, la relación que tenemos con él, los miedos de los que lo rodeamos. De repente el dolor, por muy doloroso que sea, ya no es un enemigo, es una señal que nos indica el camino de vuelta a quienes somos realmente en este momento, que destruye todas nuestras ideas
falsas sobre quiénes somos. El dolor es en cierto modo compasivo., en el verdadero sentido de la palabra; destruye todas las ilusiones que albergamos sobre nosotros mismos. Nada que sea irreal puede sobrevivir a la fiereza de su amor.

(Jeff Foster de su Libro La mas profunda Aceptación).

piedras energeticas